La casa de Woking no atraviesa su mejor momento en Fórmula 1, pero afortunadamente en el mundo de los deportivos de calle sí, y el 570S es una muestra de ello.
La escudería introdujo la fibra de carbono a la Fórmula 1 en 1981 con el MP4/1, material con el que ahora construye prácticamente todo el vehículo, junto con aluminio, consiguiendo una plataforma que pesa apenas 75 kilogramos.
Con todo y que es uno de los modelos de entrada, el propulsor es un V8 compacto de apenas 3.8 litros con dos turbocargadores que genera 570 caballos de fuerza, los cuales empujan al 570S hasta los 328 km/h.